Carácter propio

 

Las Misioneras Cruzadas de la Iglesia desde el inicio de su fundación, entre otras actividades, se dedicaron a la educación y promoción de las clases más necesitadas, de manera especial en la promoción de la mujer a través de las ESCUELAS, TALLERES, ESCUELAS DE NIÑOS HUÉRFANOS, EDUCACIÓN DE ADULTOS, intentando dar una formación moral y religiosa.

 

I. IDENTIFICACIÓN DE LOS CENTROS EDUCATIVOS DE LAS MISIONERAS CRUZADAS DE LA IGLESIA.

1. Presupuestos fundamentales

Los centros educativos de las Misioneras Cruzadas de la Iglesia asumen los siguientes principios fundamentales respecto al derecho de la educación y libertad de enseñanza:

1.1. Todas las personas tienen derecho a una educación adecuada, en auténtica igualdad de oportunidades, respecto a todos los niveles educativos, según la capacidad de cada uno.

1.2. Los padres son los primeros y principales responsables de la educación de sus hijos, tienen el derecho de elegir para ellos el tipo de duración que juzguen más de acuerdo con su orientación educativa familiar.

1.3. Los profesores tienen derecho a desarrollar su función docente en libertad en el contexto de su trabajo, definido por el carácter propio del Centro y por el nivel educativo que les corresponda.

2. Objetivos generales

2.1. Nuestros Centros educativos se proponen colaborar con la familia y la sociedad en el ejercicio de la función educadora.

2.2. Las Misioneras Cruzadas de la Iglesia asumen la tarea educativa de sus Centros como una participación de la misión evangelizadora de la Iglesia.

2.3. Nuestros Centros ofrecen a la sociedad una clara inspiración cristiana, en su acción educadora, y un modelo de educación liberadora y humana, con el fin de ayudar a formar personas que constituyan una sociedad más justa y cristiana.

2.4. Las Misioneras Cruzadas de la Iglesia desde su visión cristiana de la vida optan por la apertura de sus Centros a todas las clases sociales, sin discriminación alguna, preferencialmente a las más necesitadas.

2.5. Asimismo optan por la realización del ideal de la comunidad educativa, a través de un sistema responsable de participación entre todos los miembros que la componen, como un valor educativo cristiano que hay que desarrollar.

2.6. Los Centros de las Misioneras Cruzadas de la Iglesia, atentos a la evolución de la sociedad pretenden educar para una situación de creciente desnivel económico y social, para una sociedad de trabajo escaso y paro creciente, para la defensa de la naturaleza y medio ambiente, para el sentido internacional e interregional, para la adopción de nuevas tecnologías, etc.

2.7. Educar para las Misioneras Cruzadas de la Iglesia, además de transmitir conocimientos es, transmitir y posibilitar una experiencia personal creando actitudes que generen acciones.

2.8. Esto significa que en el corazón de esta transmisión está la persona en lo más auténtico de sí misma.

  • La persona que se hace y crece desde sí, y que tiene como ideal de su realización humana el llegar a vivir y ser para todos.
  • La persona sensible y activa ante toda forma de deshumanización, injusticia, discriminación, violencia, insolidaridad, etc.; porque sus actitudes profundas son las justicia, fraternidad, paz, libertar, solidaridad... elementos básicos para construir una sociedad en la que se pueda convivir.
  • La persona que busca el máximo desarrollo de su personalidad, para ponerla al servicio de la sociedad, no en comparación o competición con otros, sino en comunidad o solidaridad con ellos.
  • Las Misioneras Cruzadas de la Iglesia al proyectar estas líneas educativas, que se inspiran en el Evangelio, no desean imponerlas; sencillamente ofrecen una visión cristiana del hombre y de la sociedad a los alumnos y a los padres, profesores, educadores y colaboradores que constituyen con ellas la Comunidad Educativa de sus Centros. El respeto positivo a esa visión cristiana de la vida es el mínimo que se espera y requieres.

 

II. EL ALUMNO Y SU EDUCACIÓN

3. Los objetivos educativos

El objetivo principal y la razón de ser de los Centros de las Misioneras Cruzadas de la Iglesia, es la formación integral del alumno, de acuerdo con los principios y visión humana y cristiana de la vida expuestos anteriormente.

Teniendo en cuenta que la educación cristiana es una dimensión inspiradora, de los aspectos formativos del centro, trataremos de ayudar a alumno, con la colaboración activa a desarrollar todas sus potencialidades.

3.1. En los aspectos físicos, intelectuales, artísticos, trataremos de ayudar a los alumnos a desarrollar:

  • La motricidad y habilidad sensorial del alumno, su capacidad de expresión corporal y los diversos aspectos de la cultura física y deportiva.
  • La capacidad de comprensión lectora, orla y gráfica, utilizando los diversos tipos de procesos mentales generales, y específicos, profundizando en su dimensión crítica.
  • La expresión coherente y precisa de los contenidos intelectuales, así como la búsqueda creativa de nuevas relaciones en el área de las ciencias y de las letras.
  • La sensibilidad artística para captar la belleza del mundo, plástica, musical, etc., así como la capacidad de expresarse personal y creativamente a través de estar artes y de los medios de comunicación.
  • Los aspectos técnico-profesionales, intentando no sólo el dominio de habilidades y especialidades técnicas generales o específicas, sino la utilización creativa de dichos elementos y especialidades.

3.2. En los aspectos de la madurez afectiva, trataremos de ayudar a los alumnos a desarrollar.

  • La aceptación, dominio propio y visión positiva de sí mismo, la integración de la propio y visión positiva de sí mismo, la integración de la propia sexualidad en el proceso de madurez afectiva y una sensibilidad equilibrada ante los problemas y situaciones humanas.
  • Una seria capacidad de trabajo personal y en equipo sin contentarse con niveles mínimos, superando dificultades, tomando iniciativas, así como la disposición para realizar experiencias nuevas y enriquecedoras que expresan y realizan su personalidad.
  • Una positiva convivencia social, que supone una aceptación crítica y racional de las normas, con una actitud de corrección en las relaciones humanas y en el respeto a la propiedad y al derecho y a la fama de los demás.
  • La libre y espontánea comunicación y expresión de sentimientos, opiniones y experiencias, respetando también las ideas de los demás, sin exclusivismos, capacitándose para confiar en los demás con apertura y sin recelos.

3.3. En los aspectos de la madurez cristiana:

  • Profundizando progresivamente en las razones y motivaciones de los valores y actitudes humanas anteriormente señaladas, ayudaremos a los alumnos a descubrir simultáneamente el sentido cristiano de los mismos, intentando una integración de la formación humana y cristiana.
  • A través de la presentación del Jesús histórico y de su mensaje, ayudaremos a los alumnos a descubrir la relación personal viva con el Cristo de la fe, y a realizar gradualmente un proceso de maduración de la fe sociológica, hasta llegar a un descubrimiento libre de la fe auténtica y del compromiso cristiano. De este modo podrán celebrar con otros en la actividad de la Iglesia local y diocesana y realizar como creyente un auténtico testimonio cristiano en el mundo.
  • Como parte integrante de esta educación cristiana, ofreceremos a los alumnos las condiciones adecuadas para realizar una vivencia y expresión libre de su fe, a través de la oración, la Eucaristía y otras celebraciones sacramentales, de una manera viva, personal y comunitaria, en el seno de la comunidad educativa y de la Iglesia como Comunidad de Fe.
  • De acuerdo con la exigencia de la fe y la urgencia histórica que la Iglesia ha puesto de relieve, ayudaremos a los alumnos a valorar la justicia y la paz como actitudes evangélicas derivadas de la misma fe y a comprometerse libremente con ella.

4. Medios de nuestro sistema educativo

4.1. Contenidos educativos, que se ofrecen a los alumnos:

  • Unos conocimientos teóricos y prácticos y unas experiencias de orden científico, cultural, artístico y técnico, exigidos por los programas oficiales y las necesidades del mundo moderno, que preparan al alumno para desenvolverse social y profesionalmente, en la sociedad actual y futura.
  • Unos valores humanos y cristianos exigidos por la dimensión ética y cristiana del mundo, que ayuden a los alumnos a encontrar el sentido de la vida.
  • Unas informaciones, experiencias y actividades humanas que preparan gradualmente a los alumnos para actuar como hombres libres y responsables, caminar hacia la madurez afectiva, asumir los retos técnicos y humanos del mundo actual y hacerles así capaces de cambiar y mejorar las estructuras y condiciones sociales y humanas.

4.2. Condiciones educativas:

  • Un ambiente y actitud por parte de los educadores, de atención hacia las personas de los alumnos, especialmente de los menos dotados.
  • Asimismo un ambiente y actitud por parte de los educadores, de atención e interés por los aspectos grupales y comunitarios de los alumnos, su capacidad de pensar y comunicarse en grupo, trabajar en equipos y convivir comunitariamente.
  • Un estilo de exigencia y firmeza seria y constante en el trabajo escolar y en las normas de convivencia, que ayude al alumno a fortalecer su personalidad y a dar lo mejor de sí mismo, según su capacidad.
  • Un ambiente tolerante que acepta la libertad de expresión e iniciativas por parte de los alumnos en las clases y en otras circunstancias de la vida escolar, supuesto el debido respeto a la dignidad de la persona dentro de la Comunidad Escolar.
  • Un actitud de apertura y creatividad en todos los educadores, para incorporar nuevos métodos, medios y técnicas al campo de la educación.

4.3. Condiciones específicas:

  • En la dimensión intelectual, artística y técnica:

a) Los alumnos se ejercitarán de una manera viva y práctica en las tareas escolares, para lo cual incorporamos programaciones coherentes de objetivos, en todas las áreas, asumimos las actuales técnicas de la pedagogía moderna activa, personalizada, de trabajo en equipo y promovemos una creciente labor interdisciplinar.

b) Promovemos con un sentido crítico, el desarrollo de los medios audiovisuales de la informática y de la comunicación social, en su comprensión y su manejo dentro de las posibilidades.

c) Se procurará la posibilidad de realizar con los alumnos actividades artísticas y culturales.

d) Ofrecemos también a todos los alumnos la posibilidad de participar en el deporte de competiciones escolares.

  • En la dimensión de la madurez afectiva:

a) Intentamos una programación coherente de objetivos, según la psicología evolutiva, para la educación de actitudes y valores humanos.

b) Buscamos medios concretos y prácticos para la recuperación de alumnos con dificultades o problemas.

  • En la dimensión de la madurez cristiana:

a) En las clases de religión, que impartimos en los diversos niveles, intentamos una programación y evaluación constante de los objetivos y técnicas de enseñanza según la edad de los alumnos de acuerdo con las orientaciones de la comisión Episcopal de Enseñanza.

b) Como complemento de la cultura religiosa de las clase organizamos y ofrecemos a los alumnos, la posibilidad de participar en actos religiosos colectivos, a propósito de acontecimientos colegiales, del ciclo litúrgico o con un ritmo previamente programado; y las animamos también a participar en las celebraciones religiosas extraescolares, realizadas en el ámbito de la Iglesia local y diocesana.

c) Ofrecemos a los alumnos la práctica anual de "Convivencias", adaptadas a ellos, a partir de una profundización de las actitudes humanas.

d) Durante la vida colegial, organizamos grupos de seguimiento de dichas "Convivencias", en orden a una mayor interiorización, o personalización de la fe y compromiso cristiano, de modo que estos grupos puedan ser el germen de futuras comunidades de vida cristiana.

 

III. EL CENTRO COMO COMUNIDAD EDUCATIVA

5. Organización de la Comunidad Educativa

5.1. Los profesores, padres, alumnos y personal no docente y Entidad Titular constituyen una Comunidad Educativa que debe vivir unida, ilusionada y de forma responsable la gran tarea de educar y de educarse.

5.2. Esta tarea la inserción activa en su entorno inmediato, cuya promoción social y cultural debe procurar, y la colaboración y coordinación con otras entidades educativas.

5.3. Aspiramos a que la Comunidad Educativa llegue a constituirse, en la medida de lo posible, en comunidad educativa cristiana.

5.4. La responsabilidad de la Comunidad Educativa tiene que ser una responsabilidad compartid, que mire al bien de todos y se traduzca en una participación activa y debidamente ordenada de todos los órganos de gobierno establecidos y en toda actividad del Centro.

5.5. La Titularidad del Centro reconoce a los Organos de Gobierno del mismo, según la legislación vigente, las atribuciones que las disposiciones legales le confieren, dentro del respeto al Carácter Propio que aquí se establece y espera de ellos la más amplia y decidida colaboración, para que dicho Carácter se verifique en la prácticas.

5.6. La Entidad Titular del Centro, considera a la Comunidad Educativa, como el cuerpo vivo en la que tiene que cobrar forma el Carácter Propio que se desarrolla en este documento. Es consciente que sólo con la colaboración de todos, puede llegar a realizarse y pide confiadamente a todos esta colaboración.

6. Profesores

6.1. Reconocemos a los profesores el derecho y el ejercicio a la libertad de cátedra, "dentro de los límites propios del puesto docente que ocupan", límites que vienen dados por las características específicas del nivel educativo que imparten su enseñanza y por el Carácter Propio de este Centro. Deseamos compartir con ellos la misión educativa, no sólo en el respeto mutuo, sino en la profunda comunión de intenciones y actitudes.

6.2. Trabajamos con todo empeño para que el status socioeconómico del profesorado, esté a la altura que la noble tarea de la educación merece.

6.3. Se facilitarán al profesorado los instrumentos idóneos para una formación permanente en el orden profesional, humano y religioso.

6.4. En la selección del profesorado del Centro se habrá de tener en cuenta el Carácter Propio en que este documento se define.

7. Padres de alumnos

7.1. Consideramos que ningún Centro Educativo puede llevar a cabo sus fines propios sin un profundo y permanente contacto con los padres de los alumnos. Por ello procuramos siempre, por nuestra parte eses contacto en orden a una educación conjunta y coherente.

7.2. Alentamos asimismo el movimiento asociativo de los padres, y deseamos que, de acuerdo con la naturaleza propia del Centro, tenga un carácter católico.

7.3. Estimamos que nuestra responsabilidad de educadores, abarca el proporcionar a los padres, la ayuda necesaria para que puedan realizar cada vez mejor su propia tarea de educadores fundamentales en la familia.

8. Alumnos

8.1. Consideramos positivo y fomentamos el asociacionismo de los alumnos, así como su participación en la vida y gobierno del Centro, en la medida de sus posibilidades.

8.2. Estimamos como un deber especial del Centro, no sólo contribuir a la formación a la que tienen derecho y con las características que este documento señala, sino la particular atención a sus peticiones, reclamaciones y observaciones.

8.3. Deseamos en fin, que los alumnos una vez terminados sus estudios en el Centro, puedan considerar siempre esta etapa de su educación como base fundamental de toda su formación humana y religiosa. El Centro se esforzará por seguir atendiendo a sus antiguos alumnos y por mantener con ellos una estrecha vinculación.

9. Dimensión Social del Centro

Las Misioneras Cruzadas de la Iglesia, deseamos poner los medios eficaces para que nuestros Centros estén abiertos a todos sin discriminación alguna, y que además estén al servicio de la Comunidad Ciudadana y Eclesial en la que están insertos.

Por ello nos esforzamos por conseguir:

9.1. Una auténtica colaboración de los miembros de las Comunidades Educativas, con las Organizaciones Civiles. Eclesiales, que promueven la ayuda humana a toda clases de marginación Social.

9.2. Un estilo de austeridad en el funcionamiento general del Centro y la adquisición y utilización de los medios y servicios.

9.3. La apertura de las instalaciones, según las posibilidades de los Centros, el servicio de la comunidad local en la que están ubicados de acuerdo con los fines del Centro.

 

OBSERVACIONES FINALES

1. Este Documento "Carácter Propio" representa los objetivos y líneas pedagógicas Generales y las aspiraciones actuales existentes en nuestras Comunidades Educativas.

Los objetivos concretos, asequibles y evaluables, de las diversas dimensiones educativas, se reflejan en los Proyectos Educativos de cada Centro, revisables y evaluables periódicamente.

2. Este Documento "Carácter Propio" es de alcance Nacional para los Centros Educativos de las Misioneras Cruzadas de la Iglesia.

Tiene valor normativo y sirve de referencia obligada para la elaboración y evaluación de los Proyectos Educativos de cada Centro.